El último mes del año llega con una combinación que convierte al pago de diciembre en uno de los más importantes del calendario previsional. Los jubilados de ANSES recibirán tres conceptos en una sola acreditación: el aumento por movilidad, el aguinaldo del segundo semestre y un posible bono adicional que el Gobierno estudia mantener.
El ajuste previsto se desprende de la actualización mensual vinculada a la inflación. De acuerdo con las estimaciones, el índice de octubre —que se difundirá el 12 de noviembre— rondará el 2,1 %, cifra que se aplicará sobre todos los haberes desde diciembre. Con ese incremento, la jubilación mínima sin bono rondaría los $334.600, y al agregar el refuerzo, el total estimado subiría a unos $404.600.
A ese incremento se adicionará el medio aguinaldo, calculado como el 50 % del mejor haber del semestre. En este caso, el cálculo se realiza únicamente sobre el haber jubilatorio, sin contemplar el bono. Así, el aguinaldo inicial se ubicaría en torno a $167.300 para quienes perciben la mínima.
Si se mantiene la estructura vigente, los montos quedarían de la siguiente forma:
Haber jubilatorio actualizado (sin bono): $334.600 aprox.
Aguinaldo (SAC segundo semestre): $167.300 aprox.
Bono de refuerzo (en evaluación): $70.000.
Total estimado con los tres componentes: cerca de $571.900 en diciembre.
El pago llegará en una única fecha para cada beneficiario, siguiendo el orden habitual por terminación de DNI. ANSES apunta a finalizar el cronograma antes de Navidad, con el objetivo de que los jubilados dispongan de todos sus ingresos previos a las Fiestas.
Aunque el bono todavía no cuenta con confirmación oficial, el Gobierno mantiene la intención de sostener este refuerzo para quienes perciben los haberes mínimos, en un escenario de inflación más moderada pero con fuerte demanda estacional de recursos. De esta manera, diciembre traerá un triple impacto en los ingresos de los jubilados, cerrando el año con la liquidación más elevada de 2025.






