Febrero se presenta como un mes con alivio adicional para los jubilados, ya que al cobro habitual del haber se le suman tres beneficios confirmados que mejoran el ingreso disponible. La combinación incluye el aumento por movilidad, la continuidad del bono para los haberes más bajos y un sistema de reintegros por consumo que se acredita de forma automática.
El primer extra es el aumento del 2,85 %, aplicado según la fórmula de movilidad que toma como referencia la inflación de diciembre. Con esta suba, la jubilación mínima se ubica en $359.254,35, mientras que el haber máximo alcanza los $2.417.441,63. Este incremento se cobra junto con el haber mensual, sin necesidad de realizar trámites.
El segundo beneficio es el bono de $70.000, destinado a jubilados y pensionados que cobran el haber mínimo. Gracias a este refuerzo, el ingreso total de ese grupo asciende a $429.254,35 en febrero. Para quienes perciben haberes superiores a la mínima, el bono se paga de manera proporcional, hasta alcanzar ese mismo tope; por encima de ese monto, el refuerzo deja de liquidarse.
El tercer extra corresponde al reintegro de hasta $120.000 a través del programa Beneficios ANSES. Este sistema permite recuperar parte del gasto mensual al pagar con tarjeta de débito en comercios adheridos, con acreditación directa en la cuenta bancaria. De este modo, febrero consolida un esquema de triple ingreso para los jubilados, que combina aumento, bono y reintegros para mejorar el poder adquisitivo.






