La ciudad de La Plata se encuentra conmocionada por el fallecimiento de Valentino, un niño de solo dos años que fue encontrado sin vida el pasado domingo en un terreno descampado, entre áreas de cultivo, cerca de las calles 431 y 182. Las primeras conclusiones de la autopsia confirmaron lo que se sospechaba: el pequeño murió a raíz de un ataque brutal de perros, en su mayoría de raza pitbull.

El análisis forense indicó que el cuerpo del menor presentaba múltiples lesiones, incluyendo hematomas, cortes profundos, mordeduras severas y la pérdida parcial de ambas orejas. Estas heridas le provocaron un traumatismo en el cráneo y un shock hipovolémico, que fueron las causas directas de su muerte, según el sitio 0221. Las pruebas refuerzan la hipótesis de un ataque animal y, por ahora, descartan otras posibles causas.

El expediente está a cargo de la Unidad Fiscal de Instrucción N.º 12 de Delitos Culposos, liderada por el fiscal Fernando Padovan. La investigación se centra en una posible negligencia por parte de los adultos encargados del niño y también de los propietarios de los perros involucrados.

Una desaparición que terminó en tragedia

De acuerdo al testimonio de la madre, el menor se encontraba bajo el cuidado de su abuela desde las 16 h. Cuando regresó cerca de las 18 h para buscarlo, ya no lo encontró. Sus hermanos, de 12 y 14 años, relataron que estaban jugando en el campo y que en un momento el pequeño se apartó.

Tras una búsqueda intensa que incluyó a efectivos policiales y personal del SAME, el cuerpo fue localizado alrededor de las 21 h a unos 500 metros del domicilio, entre una zona de cultivo de berenjenas, con claras señales de ataque animal.

Qué se sabe sobre los perros implicados

Vecinos comentaron que el niño había sido visto caminando junto a un rottweiler que pertenecía a la familia, pero se cree que en algún momento se encontró con otros perros, entre ellos al menos cuatro pitbulls, y fue entonces cuando ocurrió el ataque fatal.

La Justicia imputó a los dueños de los pitbulls, luego de que los peritos determinaran que tres de esos animales participaron activamente en el ataque. Aunque los responsables aseguraban que sus perros “solo ladraban, pero no mordían”, los resultados de la autopsia contradicen completamente esa versión.

Este trágico caso reabre el debate sobre la tenencia de razas consideradas peligrosas, la necesidad de mayor control en zonas rurales y la obligación de los adultos de garantizar entornos seguros para la infancia. Mientras tanto, la comunidad de La Plata pide justicia por Valentino y reclama medidas concretas para evitar que algo así vuelva a ocurrir.