Una chica de 13 años fue señalada como la responsable de la muerte de su hermanito de 5 años, a quien habría atacado con un cuchillo dentro de su vivienda en Arroyo Seco, Santa Fe. El hecho sucedió el lunes, mientras la madre había salido unos minutos para asistir a una clase. El niño recibió 12 puñaladas.
La madre, Roxana, brindó un testimonio muy doloroso donde explicó que su hija recibía atención psicológica, aunque no tomaba medicación, y que durante meses advirtió a profesionales y autoridades sobre el estado de la adolescente. “Me decían que era una nena normal, pero en casa yo veía cosas que no lo eran”, expresó con angustia.

De acuerdo con lo informado por TN, la adolescente le atribuyó el ataque a su “amigo imaginario”. Si bien recibía atención en el Hospital N°50, la familia ya venía insistiendo en la necesidad de un diagnóstico y tratamiento más profundo. Roxana contó que pidió ayuda durante cuatro meses, pero recién obtuvieron respuestas cuando el caso apareció en los medios.
La adolescente ya había mostrado señales de alerta: en junio desapareció de su casa y fue encontrada horas más tarde en una iglesia. Ese episodio llevó a que la familia solicitara formalmente atención psiquiátrica. Además, docentes y preceptores señalaron que la menor tenía actitudes retraídas y dificultades para concentrarse en la escuela.
La investigación está en manos de la justicia de Santa Fe, y el caso volvió a poner en discusión la forma en que se atiende la salud mental de niñas, niños y adolescentes, sobre todo en situaciones de vulnerabilidad social.







