Enero suele ser un mes de confusión para jubilados. El recibo llega, el aumento está aplicado, pero el monto final no coincide con lo que muchos esperaban. La explicación no está en un error del sistema ni en una quita encubierta, sino en cómo se arma el cobro mensual cuando arranca el año.
El punto de partida es claro: ANSES aplicó en enero 2026 un aumento del 2,5%, que llevó el haber mínimo a $349.521,26. A ese valor se suma, para quienes cumplen los requisitos, el bono extraordinario de hasta $70.000, lo que permite alcanzar un total de $419.521,26. Hasta ahí, no hay pérdida.
Jubilados: la razón por la que algunos cobran menos en enero
El quiebre aparece cuando se compara con diciembre. En el último mes del año, los jubilados cobraron haber mensual + bono + medio aguinaldo. Ese pago extra —que no se repite en enero— infló de manera excepcional el ingreso. Al desaparecer el aguinaldo, el monto vuelve a un esquema “normal”, aunque el haber sea más alto que el del mes previo.
Por eso, un jubilado puede haber cobrado más en diciembre y menos en enero sin que exista ningún recorte. En números concretos: quien en diciembre percibió haber, bono y aguinaldo, en enero pasa a cobrar $349.521,26 sin bono o $419.521,26 con bono completo, pero sin el pago semestral que distorsionó la comparación.
ANSES aclaró que el bono no reemplaza al aguinaldo, no se suma al haber y se liquida como un concepto independiente. La baja que algunos perciben en enero no es una pérdida real del ingreso previsional, sino el efecto de un mes que se queda sin uno de los adicionales más importantes del año.









